Palabra Clave (La Plata), abril - septiembre 2026, vol. 15, núm. 2, e289. ISSN 1853-9912Entrevistas
Entrevista a Francisco Javier García Marco: Construyendo puentes de conocimiento a través de Iberoamérica

El Dr. Francisco Javier García Marco es Licenciado en Filosofía y Letras (1988), y Doctor en Filosofía y Letras (1994), con premio extraordinario de doctorado por la Universidad de Zaragoza, España. Desde 1990, se desempeña como catedrático del Área de Biblioteconomía y Documentación en la Facultad de Filosofía y Letras de su alma máter. Es editor y director de Ibersid: revista de sistemas de información y documentación (e- ISSN 2174-081X).1 Asimismo, preside la gestión editorial de la revista Scire: representación y organización del conocimiento (e-ISSN 2340-7042).2 Entre sus múltiples emprendimientos, se destaca ser fundador y organizador principal del congreso internacional Ibersid: Encuentros Internacionales sobre Sistemas de Información y Documentación.3
Sus líneas de investigación incluyen aplicaciones de las nuevas tecnologías de la información a la documentación científica, la difusión cultural y la gestión social; teoría de la documentación; organización del conocimiento; tratamiento y recuperación de la información; sistemas de información histórica, y la historia social de los mudéjares aragoneses. Ha sido autor en publicaciones arbitradas y ponente invitado en eventos nacionales e internacionales.
Su trayectoria profesional ha generado varios impactos positivos en la ciencia bibliotecaria y de la información, que constituyen el amplio marco de sus áreas de actuación e investigación. Su influencia ha trascendido su alma máter, con una importante proyección iberoamericana, desempeñándose como académico integral que combina la investigación de alto nivel con la docencia, fomenta la investigación, y organiza eventos internacionales de encuentro académico, contribuyendo así a la construcción de una comunidad iberoamericana dedicada a la investigación en información, documentación y organización del conocimiento.
Con motivo trigésimo aniversario de los Encuentros Internacionales sobre Sistemas de Información y Documentación, Ibersid, en octubre de 2025, se presenta el contexto idóneo para recabar la opinión y el sentir del Dr. García Marco sobre temas de interés y actualidad para la comunidad profesional de las bibliotecas y la información. La entrevista se diseñó alrededor de cuatro ejes temáticos.
1. Orígenes y trayectoria (Mirada al pasado)
Felipe Rafael Reyna Espinosa (FRRE): Hace 30 años, ¿cuál fue la necesidad principal que se identificó en el ámbito iberoamericano de la información y que motivó la creación de los Encuentros Ibersid? ¿Ha cambiado esa misión inicial con el tiempo?
Francisco Javier García Marco (FJGM):Ibersid nace de la percepción de que las ciencias y profesiones de la información y la documentación aparecían muy fraccionadas ante el reto de la Internet, aunque sus objetivos, procesos básicos y tecnologías fueran muy semejantes. La propia Information Science —Documentación en España— aparecía como una especialidad más, no como un proyecto de casa común. Por otra parte, en los ochenta y noventa los congresos y las reuniones se planteaban cada vez más de forma monográfica, según los énfasis y modas del momento. Esto es, por un lado, muy útil para afrontar urgencias y reunir esfuerzos, y está en consonancia con la necesaria especialización de la ciencia. Tiene, por otro lado, también sus efectos secundarios, pues quedan orillados esfuerzos minoritarios pero loables y, sobre todo, necesarios a largo plazo. Parecía útil un foro que sirviera de alternativa a las corrientes dominantes en la comunidad científica del momento, siguiendo la metáfora del sistema nervioso humano, incluso las neuronas especializadas se interconectan a través de interneuronas para ayudar a dar respuestas unificadas a los retos en la larga duración. En ello hemos intentado perseverar.
FRRE: Mirando hacia atrás, ¿cuál considera que es el legado más significativo de Ibersid para la comunidad académica y profesional de las bibliotecas y la documentación en España, Portugal y América Latina?
FJGM: Yo creo que ha colaborado a que se establezcan lazos entre personas de variados países y especialidades, y sobre todo ha animado a muchas personas a seguir investigando, aprendiendo y compartiendo su conocimiento a pesar de las dificultades. Muchos investigadores, hoy de referencia, han encontrado en Ibersid el camino para dar sus primeros pasos, y eso es un especial motivo de orgullo.
2. Evolución de la disciplina y el evento
FRRE: A lo largo de tres décadas, hemos pasado de hablar de bases de datos en CD-ROM a la inteligencia artificial y los metadatos semánticos. Desde su privilegiada perspectiva, ¿qué tendencia o cambio de paradigma ha sido el más disruptivo para los sistemas de información y documentación?
FJGM: Normalmente el reto que parece más disruptivo es el que queda por delante, porque está todavía por resolver. Pero no hay que minimizar los desafíos del pasado. La informatización de los catálogos y la teledocumentación fueron enormes retos en su momento, y su impacto también fue muy grande. Internet, especialmente a partir de la World Wide Web, ha supuesto cambios que todavía hoy nos parecen revolucionarios. No se trata solo del acceso, sino de la configuración de una “biblioteca mundial” multi e intermedia con su “catálogo”, función que desempeñan los buscadores. Ahora, sin duda, el desafío principal lo constituye la IA, ese cajón de sastre en el que introducimos las tecnologías informáticas avanzadas, especialmente ahora la IA generativa y los avances en modularización, inspirados en la configuración del sistema nervioso humano. Es un reto disruptivo, porque va más allá de un cableado que conecta (nervios) o incluso de sistemas centralizados de almacenamiento y búsqueda (memoria), sino que consiste en la emergencia de módulos superiores de procesamiento de la información (razonamiento, producción de mensajes, etc.) a nivel mundial y altamente centralizado.
FRRE: Ibersid siempre se ha caracterizado por una amplia diversidad temática en un mismo evento. ¿Cómo se ha gestionado el equilibrio entre la especialización necesaria y esta vocación generalista? ¿Considera que esto representa una fortaleza o un desafío?
FJGM: Efectivamente el enfoque generalista es una vocación que entraña también riesgos. No todos los ponentes, comunicantes y asistentes responden igual: es normal que estén más interesados en su tópico que en escuchar a otros, pues la vocación de investigador focaliza mucho la atención y los recursos, tanto más en el competitivo ambiente actual. Además, como Ibersid se organiza en sesiones temáticas, la cercanía disciplinar se preserva y favorece la discusión y el intercambio de soluciones, sirviendo de una especie de espacio intermedio entre la especialización y el enfoque generalista. Para los que tienen una vocación o una curiosidad interdisciplinar Ibersid constituye un campo fértil. Así pues, nuestro abordaje generalista constituye, a la vez, una fortaleza y un desafío constante.
FRRE: La pandemia por COVID-19 forzó a muchos eventos a volcarse en lo virtual. ¿Qué enseñanzas operativas y conceptuales dejó la pandemia en la organización de Ibersid? ¿Cambió para siempre la forma de concebir el congreso?
FJGM: Efectivamente, la pandemia cambió Ibersid para siempre, por las tristes razones que todos conocemos, se celebró dos años de forma solo virtual. Todo esto trajo algo bueno: a nosotros nos ayudó a dar el paso definitivo a Internet. La vocación de Ibersid había sido desde el principio el ser un encuentro de personas, y, por ello, siempre lo habíamos visto como algo necesariamente presencial. Aunque amantes de las tecnologías, nos resistíamos a lo telemático porque se prestaba a un menor compromiso con los objetivos interdisciplinares e interpersonales del evento: favorecía el “presentar mi trabajo y ya”. Sin embargo, la experiencia telemática fue buena, y nos permitió pasar a un formato híbrido con la convicción de que no traicionábamos nuestra identidad.
3. La revista, la difusión y la comunidad
FRRE: La revista Ibersid publica artículos basados en las ponencias presentadas. ¿Cómo se garantiza la calidad y la originalidad en este proceso de transformar una comunicación oral a un artículo científico? ¿Cuál es el valor añadido de la revista frente a las actas de congresos?
FJGM: Con sus defectos, la vocación de Ibersid ha sido siempre la de un congreso académico en el que fuera posible comunicar investigaciones científicas hechas por profesionales, académicos y aún interesados de alto nivel. La vocación científica implica la sistematicidad, no solamente la originalidad. En nuestro entorno iberoamericano muchos congresos abordan también la iniciación incipiente a la investigación y la publicación de experiencias sin referencia al estado de la cuestión, para favorecer la comunicación universitaria y profesional, lo cual es también muy necesario. Normalmente estos congresos publican actas, con contribuciones de nivel muy diverso.
Por su parte, Ibersid acepta comunicaciones orales u orientadas a la publicación. Las orales tienen también que seguir el esquema básico del informe científico o una estructura de discusión sólida si el tópico es exploratorio, y pueden publicarse en formato video en el canal YouTube del congreso, lo cual asegura su difusión. Las contribuciones destinadas a la publicación pasan evaluación editorial y revisión ciega por al menos dos pares especialistas en la disciplina concreta del artículo candidato. Si hay aportación valiosa y novedosa, se trabaja con los autores para que puedan sacar adelante su artículo, aunque presente problemas que dificulten su publicación en una revista científica. Así muchos trabajos que quedarían en una simple comunicación en unas actas de congreso se convierten en aportaciones que se integrarán más fácilmente en el estado de la cuestión. Desde este prestigioso medio quiero aprovechar para agradecer a todos esos “information angels”, nuestros revisores y consejeros, que hacen posible que los artículos, a veces las propias investigaciones, alcancen mayor madurez y salgan adelante.
FRRE: En estos 30 años, ¿qué países iberoamericanos han tenido una presencia más activa y constante? ¿Qué áreas temáticas (como gestión de bibliotecas, organización del conocimiento, tecnologías de la información, entre otras) han sido las más recurrentes y cuáles han cobrado mayor relevancia recientemente?
FJGM: Brasil, México, Portugal y España han sido los países con más presencia, seguidos por Argentina, Cuba, Uruguay y Colombia, aunque ha habido aportaciones constantes de muchos países de Iberoamérica y de varios europeos, Estados Unidos y África. En cuanto a los temas, Ibersid nació con una línea muy importante en organización del conocimiento que se ha mantenido hasta hoy, y empezó muy focalizado en el impacto interdisciplinar en nuestras especialidades de la revolución de Internet, preocupación que sigue muy presente, y a la que ahora se ha incorporado el impacto de la IA generativa y modular. También ha abordado, recurrentemente, los aspectos de gestión de las unidades de información y documentación, la problemática ética y legal, y el impacto social de nuestros servicios.
FRRE: Desde su experiencia, ¿cómo deberían actuar las instituciones y los servicios de información selectivos ante el creciente fenómeno de las revistas de dudosa ética, también conocidas como revistas espurias?
FJGM: En primer lugar, se deben exponer y divulgar los problemas detectados, y se debe realizar una labor exigente de formación de investigadores, académicos y lectores. El fraude de las publicaciones científicas es un problema complejo en el que hay muchos grises, y se corre el riesgo de arrancar el “trigo con la cizaña”,4 por lo que también es necesaria la prudencia. Personalmente pienso que la dificultad actual nace de algo muy positivo: la incorporación de muchísimas personas en todo el mundo y de todos los países a la investigación y la academia. Acompañando esta explosión, los gobiernos han generalizado los sistemas de evaluación de los investigadores intentando subir el nivel científico de la producción como indicador de valor. Ello ha generado el surgimiento de empresas que intentan dar el servicio a los investigadores a cambio de un beneficio económico. Pienso que con el tiempo las “aguas volverán a su cauce”, las comunidades de investigadores se irán organizando para moderar los problemas actuales, aunque también creo que la piramidación del sistema de publicaciones científicas se agudizará de forma proporcional al creciente tamaño del sistema.
4. El futuro y la prospectiva (Mirada hacia adelante)
FRRE: Las herramientas de inteligencia artificial generativa están impactando en la redacción científica y la organización del conocimiento. ¿Cree que la IA será simplemente una herramienta para los profesionales o un actor que redefinirá las propias bases de la disciplina? ¿Cómo debería reflejarse este debate en futuras ediciones de Ibersid?
FJGM: En el último Ibersid he abordado precisamente esta cuestión. En primer lugar, la IA es especialmente útil para apoyar e incluso sustituir las labores de documentación, análisis y redacción. Además, es ya capaz de extraer problemas de investigación pendientes con alta probabilidad de resultar en nuevas publicaciones. Por tanto, en cuanto que la publicación científica es “producción científica”, está claro que la IA constituye una herramienta capaz de incrementarla exponencialmente. En segundo lugar, la sobreinformación en el campo científico resulta actualmente abrumadora y perjudica la acumulación y sistematicidad inherente a la ciencia. Para ello hace falta una solución que, casi sin duda, pasa por la utilización de tecnologías semánticas avanzadas. Este uso, a su vez, realimentará la potencia del primer vector, la propia IA. En tercer lugar, y finalmente, la publicación científica es una actividad social humana: los investigadores publican para estar ahí (visibilizarse), para citarse (reconocerse) y para, simplemente, contar sus problemas, métodos y avances (expresarse); así se motivan y apoyan para seguir adelante. No debemos sacrificar esta realidad en aras de la productividad y la eficiencia. Cada vector implica consecuencias diferentes, a veces enfrentadas, y hay que arbitrarlos con el mayor rigor y prudencia posible. En Ibersid somos conscientes de ello, tanto por la necesidad de abordar estas cuestiones, como de incorporar soluciones, tanto en el congreso como en la revista.
FRRE: La experiencia postpandemia ha popularizado el formato híbrido. De cara al futuro de Ibersid, ¿considera viable y deseable mantener un modelo 100% presencial, o cree que la incorporación de una capa virtual permanente es esencial para ampliar la participación y la inclusividad?
FJGM: Efectivamente, consideramos la capa virtual como una herramienta esencial para promover la participación y la inclusión. Ahora mismo estamos satisfechos con nuestro modelo híbrido: las mañanas presenciales, las tardes solo en línea, favoreciendo por horario la participación de los investigadores de vuestro lado del Atlántico. Hay cuestiones que tenemos que mejorar, como la de impulsar la audiencia de las sesiones virtuales, ya que la grabación en vídeo favorece la consulta diferida, lo que a su vez provoca una menor afluencia de público.
FRRE: Para los próximos años, ¿cuál considera que será el principal desafío al que se enfrentarán los sistemas de información y documentación? ¿Cómo puede un foro como Ibersid ayudar a la comunidad a prepararse para ello?
FJGM: Como bien es sabido, los sistemas de información y documentación tienen dos vertientes: la sincrónica y la diacrónica. La sincrónica tiene que ver con movilizar y transmitir la información que se necesita en el momento presente. La diacrónica con preservar la información para el futuro. Se trata de misiones permanentes que no van a cesar, aunque la sociedad puede percibir o no su importancia, y perjudicar o favorecer su institucionalización a través de bibliotecas, archivos, unidades de información, etc. De ahí la necesidad de divulgar y difundir nuestra misión constantemente. También es necesario preservar una unidad teórica dentro de la diversidad y especialización creciente, a través de una intensa comunicación. Por supuesto, habrá que integrar y adaptar las nuevas tecnologías y normativas sociales, técnicas y legales; pero sin perder de vista nuestras dos misiones. En la actividad sincrónica es difícil prever el futuro. De alguna manera, gran parte de las profesiones se están convirtiendo cada vez más en profesiones de la información. Sin duda, aparecerán nuevas especializaciones y se prevé una competición muy fuerte y un ritmo de cambio tecnológico extraordinario... En este ambiente tan competitivo, el papel de bibliotecarios y archiveros se perfeccionará en nichos concretos, y uno de ellos seguirá siendo, sin duda, la propia educación superior. El ámbito diacrónico es quizá el de trabajo más defendible de nuestras disciplinas, y requerirá de cuerpos profesionales e instituciones comprometidos con la preservación del conocimiento y el patrimonio.
FRRE: ¿Cómo percibe usted, como catedrático universitario, investigador y formador de recursos humanos, el cambio tecnológico y generacional que se avecina? ¿Están las instituciones de educación superior, especialmente las universidades, preparadas para los cambios, que se avizoran radicales, en el manejo de la información y el conocimiento? ¿Qué herramientas y habilidades serán esenciales para que el humano no sea sustituido, como algunos vaticinan, por la inteligencia artificial y los modelos extensos de lenguaje (LLM por sus siglas en inglés)?
FJGM: Dadas las condiciones socioeconómicas, la IA ha venido para quedarse. En este sentido, las universidades han de afrontar el cambio. Deben formar a estudiantes, profesores y personal de servicios en sus bases, sus ventajas, sus efectos no deseados y su utilización, de acuerdo a sus necesidades concretas. Pero también deben distinguir entre producción y formación. Hoy ya no se hacen carreteras con pico y pala, sino con máquinas lo más efectivas posibles (producción), pero no tiene sentido ir al gimnasio a levantar pesas pulsando un botón para subirlas con una pequeña grúa (de-formación). La educación profesional debe formar para la producción —lo que exige el uso efectivo de la IA—, pero, si quiere ser educación y no simple entrenamiento, tiene que ser algo más, tiene que orientarse a la formación integral de las personas y al desarrollo de sus capacidades —y eso puede suponer a veces prescindir de la IA—.
En cuanto a la valoración moral de la IA, esto es, las implicaciones para la acción humana y su proyección futura, y en particular en el campo de la educación superior, lo que llamamos IA es solo otro conjunto de tecnologías. Y en este sentido quisiera destacar tres aspectos. En primer lugar, son un motivo de admiración por la capacidad del género humano, tanto en sus individualidades como en su capacidad de cooperar. En segundo lugar, aportan grandes ventajas, sobre todo en la liberación de tiempo y esfuerzo humano para otros fines, y en la disponibilidad de respuestas en un ciclo más corto. Son especialmente positivas si las personas las utilizan no solo para vivir una vida más cómoda, sino también para crecer en el bien, la verdad y la belleza, en un sentido amplio e inclusivo. En tercer lugar, las tecnologías disruptivas cambian la propia sociedad de forma decisiva e inevitable con consecuencias a veces no anticipadas, que hay que prever y afrontar.
Esto ha pasado muchas veces en la historia. Por ejemplo, el automóvil fue revolucionario, proporcionando una gran libertad para viajar a todas las clases sociales, pero también favoreció la contaminación y enfermedades ligadas a la falta de ejercicio. Igualmente, la IA, a pesar de todas sus ventajas, amenaza también con graves efectos secundarios: produce una fractura entre un grupo de profesionales cada vez más activos y sobrepasados por las presiones competitivas, y un creciente número de ociosos que no quieren o pueden sumarse a esta dinámica. También desincentiva a los Estados y a las clases superiores respecto a la existencia y reproducción de seres humanos de los que ahora pueden prescindir, pues no requieren de su trabajo.
Si el ser humano es sustituido de una manera radical por máquinas será porque otros seres humanos en posición de más poder —condicionados por la presión competitiva y una mala comprensión de sus límites y posibilidades— los ven también como máquinas, como simples herramientas para conseguir sus fines, y no como seres con igual dignidad que ellos mismos. Sucederá porque la propia sociedad se ha vuelto una máquina privada de espíritu, como exploró Niklas Luhmann y que lo explica Ignacio Izuzquiza (1990) en La sociedad sin hombres. Pero también sucederá porque otras personas se abandonen a su comodidad, incrementada por la IA, en vez de asumir los retos de los tiempos. Son necesarios generosidad, espíritu de servicio, aplomo, esperanza y prudencia por parte de todos, cada uno en su lugar y con su nivel de responsabilidad. Ojalá Ibersid pueda aportar en esta dirección.
FRRE: ¿Hay algo más que desee agregar?
FJGM: Quisiera aprovechar la oportunidad que me concede para darles las gracias a usted, Mtro. Felipe Rafael Reyna Espinosa, por su excelente entrevista, su apoyo y su amistad, y a la Dirección General de Bibliotecas y Servicios Digitales de Información de la Universidad Nacional Autónoma de México y sus queridos trabajadores, por su continuo apoyo a Ibersid, y por ofrecerme la oportunidad de reflexionar sobre estos 30 años.
También es mi deber agradecer el apoyo del Gobierno de Aragón a través del proyecto T59_23R y de la Universidad de Zaragoza y de las demás instituciones que colaboran con Ibersid y que se recogen en su página web; también a los ponentes, comunicantes, revisores y al equipo de organización de Ibersid, que son los verdaderos protagonistas de esta historia.
FRRE: Muchísimas gracias a usted por su tiempo y su generosidad para compartir con la comunidad sus conocimientos, su experiencia y sus puntos de vista sobre el quehacer actual y retos que se avecinan para todos los que estamos involucrados en las tareas de organización del conocimiento, bibliotecas y documentación. Su perspectiva es fundamental para nuestro campo.
Referencias
Izuzquiza, I. (1990). La sociedad sin hombres: Niklas Luhmann o la teoría como escándalo. Anthropos.
Notas
Recepción: 13 Octubre 2025
Aprobación: 27 Diciembre 2025
Publicación: 01 Abril 2026