Palabra Clave (La Plata), abril - septiembre 2026, vol. 15, núm. 2, e286. ISSN 1853-9912Desarrollos e innovaciones
Accesibilidad a las colecciones en una biblioteca escolar de nivel primario: uso adaptado del sistema de Clasificación Decimal Dewey en conjunto con la imagen y el color
Resumen: Se presenta la experiencia de la biblioteca escolar de la Escuela Primaria N°87 “Barrio Libertador” en General San Martín (Provincia de Buenos Aires, Argentina) con relación a la búsqueda e implementación de un sistema de clasificación adaptado a niños para organizar sus colecciones y garantizar el acceso a la información. Se llevó a cabo una investigación bibliográfica para conocer antecedentes sobre la aplicación de dichos sistemas en usuarios infantiles a nivel nacional e internacional. Los resultados obtenidos evidencian usos adaptados del sistema de Clasificación Decimal Universal en bibliotecas públicas escolares y municipales españolas. Resultan escasos los usos adaptados del sistema de Clasificación Decimal Dewey (CDD) evidenciándose prácticas aisladas en diferentes tipos de bibliotecas de Chile. Las adaptaciones investigadas presentan inconsistencias en su aplicación. Como resultado se desarrolla un sistema de clasificación adaptado, bajo el nombre de Sistema CDD para Educación Primaria que utiliza un código alfanumérico, color e imagen como principales vías de acceso a la información adhiriendo a los principios del Diseño Universal de Aprendizaje para garantizar la inclusión de todos los usuarios. Se describe el proceso de construcción del sistema mencionado y su aplicación en la biblioteca escolar. Se analiza la importancia de la formación de usuarios para garantizar la efectividad del sistema elaborado.
Palabras clave: Bibliotecas escolares, Educación primaria, Sistemas de clasificación, Accesibilidad, Objetivos de Desarrollo Sostenible, Argentina.
Accessibility to collections in an elementary school library: adapted use of the Dewey Decimal Classification system in conjunction with image and color
Abstract: The experience of the school library of Elementary School No. 87, "Barrio Libertador," in General San Martín, is presented regarding the search for and implementation of a child-friendly classification system to organize its collections and ensure access to information. A bibliographical survey was conducted to identify precedents for the application of such systems to child users at the national and international levels. The results obtained reveal adapted uses of the Universal Decimal Classification system in Spanish public school and municipal libraries. Adapted uses of the Dewey Decimal Classification (DDC) system are scarce, and isolated practices are evident across different types of libraries in Chile. The adaptations investigated present inconsistencies in their application. As a result, an adapted classification system was developed, called the DDC System for Primary Education. This system uses an alphanumeric code, color, and images as the main means of accessing information, adhering to the principles of Universal Design for Learning to ensure the inclusion of all users. The process of developing the aforementioned system and its application in the school library are described. The importance of user training to ensure the effectiveness of the system developed is analyzed.
Keywords: School Libraries, Primary Education, Classification Systems, Accessibility, Sustainable Development Goals, Argentina.
1. Introducción: situación contextual actual en el marco informacional
La biblioteca escolar debe brindar las condiciones necesarias para que todos los usuarios, sin ningún tipo de distinción, puedan acceder a ella y a sus recursos para satisfacer sus necesidades de información. En este sentido, las Directrices de la IFLA,1 para la Biblioteca Escolar, a las cuales adhiere la Dirección General de Cultura y Educación (DGCyE) de la provincia de Buenos Aires, definen este tipo de bibliotecas como:
Un espacio físico y digital que es abierto y accesible para todos, un espacio de información que proporciona acceso equitativo y abierto a fuentes de información de calidad en todos los medios (…), un espacio instruccional donde los estudiantes aprenden las capacidades y disposiciones para interactuar con la información y crear conocimiento, un entorno de información para todos en la comunidad a través del acceso equitativo a recursos, tecnología y desarrollo de habilidades de información que no siempre están disponibles en los hogares. Además, la biblioteca escolar se debe organizar y gestionar según los estándares profesionales (IFLA, 2015, p. 18).
La IFLA (2015) sostiene, además, que el propósito común de estas instituciones es “la mejora de la enseñanza y el aprendizaje para todos”, y es por esta razón que el bibliotecario escolar debe velar por la igualdad de oportunidades en el acceso a la información y el conocimiento para la toda la comunidad educativa.
En el año 2015 los gobiernos del mundo acordaron la Agenda 2030 de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) donde se reconoce que el desarrollo sostenible es una preocupación de todos los países del mundo y que el éxito se basa en el progreso de todas las áreas de actuación como las de sanidad, educación, agricultura entre otros factores transversales. Así se establecieron 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) con los cuales se busca erradicar la pobreza, proteger el planeta y asegurar la prosperidad para todos.
La IFLA colabora con la ONU y trabaja desde su ámbito para el logro efectivo de los ODS. El acceso a la información se enmarca en el Objetivo 16 que propone “promover sociedades pacíficas e inclusivas para el desarrollo sostenible, facilitar el acceso a la justicia para todos y crear instituciones eficaces, responsables e inclusivas a todos los niveles”. Así, en su apartado décimo establece “garantizar el acceso público a la información y proteger las libertades fundamentales, de conformidad con las leyes nacionales y los acuerdos internacionales” (ONU, 2024).
Este objetivo se constituye como un factor transversal porque contribuye al logro de todos los demás ODS. Además, las bibliotecas escolares realizan sus aportes en lo que refiere al Objetivo 4 para “garantizar una educación inclusiva, equitativa y de calidad y promover oportunidades de aprendizaje durante toda la vida para todos”, y al Objetivo 5 para “lograr la igualdad de género y empoderar a todas las mujeres y niñas”. Por lo tanto, las bibliotecas son la clave para el desarrollo sostenible de las sociedades ya que proporcionan este acceso a todos los usuarios de una forma igualitaria y eficaz.
Actualmente, Argentina implementa la Agenda 2030 para alcanzar los ODS a nivel nacional mediante el desarrollo de diferentes políticas sociales basadas en un enfoque de derechos humanos y en la necesidad de lograr un desarrollo equitativo e inclusivo.2 La Biblioteca del Congreso de la Nación es uno de los organismos encargados de llevar a cabo las acciones correspondientes para garantizar la aplicación de los ODS en las bibliotecas y contribuir al desarrollo sostenible desde este ámbito. Las bibliotecas escolares deben necesariamente adherir a estas políticas realizando propuestas y proyectos innovadores desde sus propios espacios de trabajo para impulsar el desarrollo sostenible dentro del país. Asimismo, en el año 2013 se sancionó en Argentina el Sistema Nacional de Bibliotecas Escolares y Unidades de Información Educativas, creado a partir de la Ley N° 26.917, mediante el cual se reconoce el rol de estas instituciones para la mejora de igualdad de oportunidades, garantizando el acceso a la información y al conocimiento, a estudiantes, docentes y familias.
2. Sistemas de clasificación adaptados a usuarios infantiles
Las bibliotecas escolares deben estar organizadas con criterios normalizados, comunes y conformes a los estudiantes a los cuales sirve, con el fin de que éstos logren identificar y localizar con facilidad cualquier documento, ya que el libre acceso es una de sus características más importantes. Ana Nebreda Domínguez (2008) propone la utilización de un sistema normalizado de clasificación temática general adaptado a los niños que está basado en el Sistema de Clasificación Decimal Universal (CDU). Se trata de un modelo numérico que divide el conocimiento en diez grandes temas. Esta numeración se va complejizando en la medida que se especifica el conocimiento de cada tema. La especificidad de este lenguaje técnico dificulta su comprensión en los usuarios infantiles.
Así, la autora establece la elección del número normalizado, el cual adapta a partir de la CDU en relación con el tema contenido en el documento, sin superar la implementación de los dos dígitos para definirla. Además,
La utilización de una tabla simplificada debe completarse con otras ayudas pedagógicas para que los usuarios puedan “leer” los números de la clasificación y moverse de forma autónoma por la biblioteca en busca de información. Sólo así se cumplirá el objetivo de facilitar a los lectores el libre acceso a los documentos (Nebreda Domínguez, 2008, p. 2).
Para resolver la localización de la información en los estantes se propone asignar una “ayuda pedagógica”, como menciona Nebreda Domínguez (2008), en este caso un color a cada materia correspondiente a la CDU. De esta forma se coloca en el libro un tejuelo de un color determinado asociando la información numérica y de color a la materia. La biblioteca deberá contar con la señalética necesaria donde se muestren explícitamente las relaciones entre materias, números y colores. La utilización de la margarita de colores (Figura 1) creada por un grupo de bibliotecarios españoles constituye una opción. Finalmente, la Clase 4, sin materia asignada en el sistema CDU, puede ser utilizada para contener una sección local u otro uso definido por la biblioteca de acuerdo con sus propias necesidades (Nebreda Domínguez, 2008).
En cuanto al área de literatura, Nebreda Domínguez (2008) propone distinguir los distintos géneros discursivos asociando una letra al número general 82 que representa la literatura en el sistema CDU (Tabla 1).

De la misma forma, las Bibliotecas Municipales de Villanueva y Geltrú en España, hace más de veinte años, implementaron dentro de su plan de animación a la lectura, una adaptación propia del sistema CDU. Su objetivo principal es encontrar un equilibrio entre técnica y practicidad, para facilitar la comprensión del sistema por parte de los usuarios infantiles y fomentar su conocimiento de una forma amena y lúdica. A su vez, reduce el tiempo dedicado a la ordenación de los materiales en el estante. El sistema es simple ya que establece sólo dos parámetros: uno, el uso de no más de dos dígitos y el otro, visual, al utilizar ilustraciones para identificar las distintas materias, además de incorporar el color. La metodología empleada por este sistema de clasificación adaptado se basa en tres aspectos principales:
El resultado de su implementación puede verse a través de tres aspectos: en la practicidad que presenta este sistema para preservar ordenados los fondos documentales agrupados mediante los pictogramas y el color (y no sólo por la numeración), en mantener la univocidad en la numeración a la vez que presenta las temáticas a través de la incorporación de las ilustraciones, y en el uso de una terminología sencilla que facilita la comprensión de todos los usuarios.
Sin embargo, la condición de reducir al máximo su notación mediante la utilización de sólo dos dígitos puede ocasionar algunos problemas al ponerla en práctica, uno de ellos consiste en que diferentes materias se corresponden con el mismo número de clasificación. No obstante, el pictograma escogido define cada una de las clases o subclases que representa. Por ejemplo, el número de clasificación 59 corresponde a Animales. Para definir cada una de las clases de animales o reinos se seleccionan diferentes animales en el pictograma asignado que representen cada una de estas categorías (aves, mamíferos, peces, etc.). Para libros que contengan informaciones sobre diversos animales se prefiere el número genérico (59).
Este modelo de clasificación, y sus adaptaciones, es utilizado actualmente por diversas bibliotecas públicas y escolares de España.
A nivel nacional son diversas las instituciones que emplean una versión adaptada del sistema CDU. Sin embargo, solo se focalizan en el código numérico del sistema.
3. La biblioteca escolar de Ciudad Jardín El Libertador
El 13 de marzo de 2023 inició sus actividades, junto con la institución que la alberga, la biblioteca escolar de la Escuela Primaria (EP) N° 87 “Barrio Libertador” sita en Ciudad Jardín El Libertador, en el partido de General San Martín, provincia de Buenos Aires.3 La misma posee un amplio espacio propio amoblado con estanterías no móviles ubicadas en una única pared y un televisor con conexión a Internet. Al momento de la inauguración contaba con una colección cercana a los 500 ejemplares, siendo en su mayoría libros de textos escolares y sólo algunos pocos literarios.
Mediante una ardua campaña de donación de libros se logró aumentar el número de volúmenes, cuidando la diversidad y la variedad bibliográfica, pero sin desatender las necesidades del nivel. A la fecha cuenta con una colección de aproximadamente 6.000 ejemplares los cuales deben ser adecuadamente organizados para garantizar el acceso a la información a todos los usuarios de la comunidad educativa.
En la unidad de información escolar labora una sola bibliotecaria quien se desempeña en el turno matutino ocupándose de organizar y desarrollar los diferentes servicios y productos bibliotecarios para satisfacer las necesidades de información de aproximadamente 360 estudiantes y 30 docentes.
3.1. Un proyecto para dar accesibilidad a las colecciones
Para realizar los procesos técnicos de clasificación de los documentos para el armado de la biblioteca de la EP N° 87 Barrio Libertador, se estableció como eje prioritario el acceso autónomo a las colecciones. Con lo cual debía elegirse un sistema sencillo para garantizar dicho acceso a los diferentes usuarios, en especial al público infantil, pero a su vez, lo suficientemente preciso y exhaustivo para ordenar técnicamente los recursos bibliográficos.
Inicialmente, se pensó en la utilización de la CDU por diversos motivos:
Es el sistema sugerido por la Biblioteca Nacional de Maestras y Maestros.4
Evidencia diversas implementaciones adaptadas al contexto infantil en bibliotecas municipales y escolares españolas con resultados óptimos al incorporar el color y la imagen.
Facilita, a través de sus adaptaciones, la comprensión del sistema al destinar el uso de un número de clasificación combinado con imagen y color para que el usuario identifique con facilidad los materiales bibliográficos en las estanterías.
Puede accederse fácilmente a texto completo de ediciones abreviadas en español y a las tablas adaptadas utilizadas por las bibliotecas españolas.
En este sentido, se optó por utilizar el sistema CDU adaptado por las bibliotecas españolas, ya que además del número clasificatorio, incorporan otras informaciones de mucha ayuda para el usuario infantil como lo son las imágenes y el color. Sin embargo, al comenzar su implementación se notó en la Clase 8 (Literatura), cierta incompatibilidad ocasionando las siguientes problemáticas:
Necesaria demanda de la utilización de otros símbolos diferentes a los números (letras y signos diversos), lo cual atenta contra la facilidad de acercamiento por parte de un usuario infantil (Tabla 2).
Dificultad si no se emplean otros símbolos y/o utilizan solamente dos dígitos en la nomenclatura toda la literatura quedará ubicada en un mismo lugar dentro de la colección (Clase 82), siendo posteriormente difícil de localizar dentro de la Clase todos los diferentes tipos de literatura, volviéndola demasiado general.
Presentación de notaciones mucho más extensas para otorgar especificidad a un tema frente al sistema de Clasificación Decimal Dewey (CDD). Este, al igual que la CDU, obtiene una notación numérica decimal y divide las áreas de conocimiento en diez clases principales, las cuales pueden repartirse en diez subclases que a su vez pueden subdividirse, otorgando así mayor especificidad al tema. Sin embargo, el sistema CDD aplica sólo simbología alfanumérica y el punto como símbolo diferente a las letras y números.

Para subsanar los inconvenientes mencionados, la propuesta fue implementar el sistema CDD que utiliza en su mayoría nomenclatura numérica para la Clase 800 (Literatura) y combinar su uso con el sistema CDU para el resto de las clases. Sin embargo, la iniciativa fue descartada rápidamente al entender la complejidad que implicaría tanto para la bibliotecaria como para los usuarios comprender y manejar dos sistemas de clasificación en forma simultánea.
En una siguiente etapa, se realizó una investigación bibliográfica sobre la incorporación del sistema CDD aplicado a usuarios infantiles y/o a bibliotecas escolares. Como resultado, se conoció la existencia de una edición publicada en el año 1986 bajo el nombre Dewey Decimal Classification for School Libraries a la cual no se tuvo acceso, pero se pudo conocer algunas de sus características a través de las referencias de Patricia Petroccelli Rodríguez (2020).
En el año 1994, Nicola Baird presentó una adaptación conocida como Junior Colour Code basada en la realizada por Dewey. Propone un Código Junior de color que le asigna uno o más colores a cada una de las clases y a su vez, asigna un mismo color a más de una clase, los cuales no se corresponden con los códigos de color utilizados en las adaptaciones infantiles de CDU, es decir en la ya mencionada margarita cromática. En cuanto a la elección de los colores para identificar las diferentes clases no se especifica dicha designación en ninguna parte.
A pesar de que se ha observado una aplicación generalizada del sistema CDD en diferentes tipos de bibliotecas de Chile, el código de color normalizado no es tenido en cuenta en el momento de su implementación. Además, las bibliotecas chilenas han optado por la inclusión de otros códigos de colores para realizar una clasificación por nivel de usuario o nivel lector en lo relacionado a la Clase 800 (Literatura) que tampoco guarda relación entre las distintas unidades de información.
Al comparar los sistemas de clasificación decimal de forma aislada e independiente se observa que el sistema CDD posee mayor grado de exhaustividad frente al CDU en la Clase 300 (Ciencias Sociales) en donde también se ubica la subclase 370 (Educación).
A partir del análisis profundo de todas las informaciones obtenidas en las sucesivas investigaciones bibliográficas realizadas, la biblioteca escolar de la EP N° 87 decidió adoptar el sistema de clasificación CDD para organizar sus colecciones debido a que:
La biblioteca escolar de la EP N° 87 realizó una adaptación propia del esquema CDD. Para emprender dicho proceso se desarrolló una tabla simplificada de materias en base al sistema CDD completo obtenido. Al partir del tercer sumario de clasificación, correspondiente a las mil materias, se comenzó por realizar una revisión sobre los temas de mucha o poca incidencia en bibliotecas escolares de nivel primario en relación con los planes de estudio definidos por el currículum vigente. Luego, se realizó un relevamiento exhaustivo sobre toda la obra para incluir, en caso de ser necesario, submaterias acordes al tipo de biblioteca. De esta forma, se obtuvo como resultado la Clasificación Temática Simplificada nombrada Clasificación Decimal Dewey para Educación Primaria (2023).5
Esta tabla, en un principio, pretendía reunir temas lo suficientemente generales, como para no exceder la utilización de los tres dígitos numéricos en su nomenclatura. No obstante, al implementarla resultó necesario abrir la clasificación a números más específicos que abarquen hasta seis dígitos en muy pocos casos, por ejemplo, 808.068 para designar la Literatura Infantil. Otro ejemplo, lo constituye el tópico de Animales 590, muy solicitado en la educación primaria, el cual requiere necesariamente distinción entre los distintos tipos de animales para que las informaciones sobre las especies se ubiquen próximas entre sí en el estante.
La información sobre la clasificación de materia se ve reflejada en un tejuelo blanco, colocado en la parte inferior del lomo en todos los documentos ubicados en los estantes.
3.1.1. El color y la imagen como vía de acceso a la información. El desarrollo del sistema de CDD para educación primaria
La clasificación por colores es una de las formas más sencillas de organizar la biblioteca escolar, ya que muchos usuarios infantiles pueden no estar aún alfabetizados por lo que, el uso de etiquetas de colores hace accesibles las colecciones para este tipo de usuarios. Además, incluir una imagen brinda al usuario tres formas distintas de señalización para que pueda buscar y recuperar la información, ya sea por números, colores y/o imágenes.
De esta forma, se adiciona a los documentos un tejuelo de color por encima del tejuelo numérico de clasificación, que identifica unívocamente la Clase y es de color blanco. Para ello, se asignó un color por clase teniendo en cuenta algunos criterios:
El Junior ColourCode (Baird, 1994).
Omisión del color negro y marrón por considerarlos poco estéticos.
Asignación de un color por materia para identificación unívoca de la Clase.
Disponibilidad de colores presentes mediante diferentes materiales librarios.
Así, la tabla de materias con colores asignados para cada clase, quedó constituida de la siguiente forma: 000 Generalidades (violeta), 100 Filosofía (celeste), 200 Religión (rojo), 300 Ciencias sociales (naranja), 400 Lenguas (fucsia), 500 Ciencias naturales y matemática (verde), 600 Tecnología (azul), 700 Artes (rosa), 800 Literatura (amarillo), 900 Historia y geografía (blanco).
La información sobre la clase se ve reflejada en un tejuelo del color correspondiente, colocado en la parte inferior del lomo del libro, inmediatamente a continuación del tejuelo blanco que contiene el número de clasificación en todos los materiales bibliográficos.
Otra forma de acceder de manera más simple y rápida a los documentos se logró, generando una correspondencia del contenido temático con una imagen. De esta manera, se diseñaron tejuelos con íconos identificatorios de cada clase y subclase mediante la utilización de la herramienta digital gratuita Flaticon.6 Para ello, se tuvieron en consideración todas las clases principales y aquellas subclases que son muy demandadas en educación primaria. Así, los documentos poseen con la entrada visual de al menos un tejuelo con imagen por libro. Esta información se ve reflejada en un tejuelo blanco con imagen temática a color (Figura 2) el cual se ubica en el lomo del libro inmediatamente a continuación del tejuelo de color que indica la clase. Si cuenta con más de un tejuelo de esta índole, se ubican uno a continuación del otro en el lomo del libro, posicionándose la clase general primero y la clase específica arriba del primero.

3.1.2. Organización de las colecciones
Todos los estantes de la biblioteca escolar de la EP N° 87 fueron debidamente preparados para identificar a las colecciones que resguardan. El recinto cuenta con una pared completa de módulos no móviles donde se distribuyen los materiales bibliográficos. La colección general se aloja en módulos identificados con los colores de las clases que resguarda. Así, en el frente de cada estante se observa el color, el número, el nombre y la imagen que representa la clase (Figura 3).
En un principio se generaron los rótulos correspondientes a las clases principales y luego se fueron desarrollando otros con clases más específicas. Se ubican en los estantes en la medida que las colecciones se fueron desarrollando.

Además de la colección general que se constituye por las diez clases principales, la biblioteca cuenta con cuatro secciones especiales ubicadas en las cercanías de la primera: referencia, inglés, libros de texto/manuales y literatura infantil. Estas se consideran especiales por el tipo de material que contienen y la frecuencia de uso que tienen sus documentos. Se determinó que los estantes de estas colecciones no estén detallados con ningún color, pero sí los materiales que pertenecen a ellas. De este modo son identificadas en el estante con señalética escrita únicamente en forma alfanumérica e iconográfica.
Los materiales que forman parte de una colección especial son identificados por un tejuelo de color ubicado en la parte superior del lomo de libro, según la siguiente clasificación: referencia (fucsia flúor), inglés (turquesa), libros de texto/manuales escolares (verde flúor) y literatura infantil (amarillo flúor). Cabe mencionar que, recientemente, se ha incorporado a la subclase 370 (Educación) como una colección especial.
Las colecciones de referencia e inglés contienen materiales correspondientes a distintas clases como, por ejemplo, generalidades, historia, geografía y lenguas, en el caso de la colección referencia y a libros de texto, lenguas y literatura, en el caso de la colección de inglés. Por esta razón, cuentan con tejuelos de clase de distintos colores.
La colección de referencia contiene materiales que permiten hacer búsquedas rápidas de informaciones puntuales. Los recursos se identifican con un tejuelo de color fucsia flúor pegado en la parte superior del lomo del libro. La signatura librística se forma utilizando las tres primeras letras de la editorial del material y el número de tomo si correspondiera (Figura 4).

La colección de inglés, que a la fecha se encuentra en desarrollo, alberga materiales en esa lengua, ya sean de estudio, como enciclopedias y libros de texto o literarios. Sus materiales se identifican con un tejuelo de color turquesa pegado en la parte superior del lomo del libro. La signatura librística se forma utilizando la misma regla que en el caso de las colecciones de libros de texto y literatura infantil.
La colección de libros de texto contiene manuales escolares, diferenciados en los estantes por año de escolaridad. Sus materiales se identifican con un tejuelo de color verde flúor pegado en la parte superior del lomo del libro. La signatura librística se forma a partir las tres primeras letras de la editorial de la obra y del título. Se incorpora al tejuelo un código alfanumérico para facilitar la búsqueda y la recuperación de los materiales por las cuatro materias principales: Ciencias Naturales, Ciencias Sociales, Prácticas del Lenguaje, Matemática. A continuación, se detallan los códigos alfanuméricos utilizados:
372 Manuales/Libros de texto
CN372 CS372 L372 M372
Para la colección de literatura infantil se optó por utilizar el número de clasificación específico para este tipo de literatura (808.068). Sus materiales se identifican con un tejuelo de color amarillo flúor pegado en la parte superior del lomo del libro. Además, esta forma de literatura se clasifica con una tabla especial de géneros discursivos (Figura 5), para que, de esta manera, los materiales sean agrupados en el estante. La signatura librística se forma con las tres primeras letras del apellido del autor y del título del documento, permitiendo así proximidad en el estante entre las obras de un mismo autor y/o entre los distintos ejemplares de una misma obra. Se determinó que esta colección, a pesar de pertenecer a la Clase 800 (Literatura), no contenga el tejuelo iconográfico de la clase general. Actualmente se encuentra en desarrollo, ya que se busca incorporar nueva iconografía para identificar aún más los géneros discursivos en mitos y leyendas, e incorporar otros, como la novela histórica. También se busca normalizar la iconografía para la identificación de temas relevantes dentro de la literatura infantil, como lo son aquellos referidos a la última dictadura militar en Argentina y a la guerra de Malvinas.

Las obras escritas en letra imprenta mayúscula son identificadas con un tejuelo fucsia en la parte superior del tejuelo que identifica la subclase (Figura 6).

Finalmente es importante comprender que las bibliotecas y sus colecciones son esencialmente dinámicas, lo cual puede ocasionar modificaciones emergentes en cuanto a la implementación de la adaptación del sistema CDD aquí enunciada.
4. Formación de usuarios infantiles en la biblioteca escolar frente al Diseño Universal de Aprendizaje
El Diseño Universal de Aprendizaje (DUA), se concibe como un enfoque teórico y práctico que actúa como una herramienta eficaz para alcanzar una educación de calidad y equidad dentro del movimiento de la inclusión educativa. Es un modelo que, fundamentado en los resultados de la práctica y la investigación educativa, las teorías del aprendizaje, las tecnologías y los avances en neurociencia, combina una mirada y un enfoque inclusivo de la enseñanza con propuestas para su aplicación en la práctica. El DUA parte del concepto de Diseño Universal (DU) y se organiza en tres grupos de redes neuronales: afectivas, de reconocimiento y estratégicas, proponiendo tres principios vinculados a ellas:
De esta forma reduce y/o elimina las posibles barreras que interfieren en el aprendizaje y ofrece a todos los niños las mismas oportunidades para aprender. En este sentido se reconoce el potencial de este modelo teórico-práctico para contribuir a lograr el ODS 4 de la Agenda 2030 vinculado a “garantizar una educación inclusiva y de calidad y promover oportunidades de aprendizaje para todos” (ONU, 2024).
Si se tiene presente que los usuarios infantiles transitan en un mismo momento por diferentes etapas en la adquisición de la lectoescritura y que, además, no todos los niños aprenden de la misma forma sobre un mismo objeto de estudio, este proyecto adhiere al principio primero del modelo DUA, el cual sostiene que proporcionar múltiples formas de representación de la información favorece ampliamente los aprendizajes de los niños. Por esta razón, se incorpora al Sistema de Clasificación Temática Simplificada, el uso del color y de la imagen de forma simultánea, es decir, dos formatos adicionales además del alfanumérico, en la señalética presente en los documentos de la biblioteca. De esta manera, se brinda la posibilidad de máxima accesibilidad para el usuario infantil ya que se proporcionan tres formas distintas de señalización para buscar y recuperar la información, a partir de códigos alfanuméricos, colores y/o imágenes.
Resulta necesario aclarar que ningún sistema de clasificación, ni sus adaptaciones, pueden resultar efectivos de comprender y utilizar para los usuarios sin la puesta en marcha de Proyectos de Formación de Usuarios y Alfabetización Informacional que los acompañen, es decir aquellos cuyo objetivo principal es el desarrollo de habilidades para el uso de la biblioteca, sus servicios y productos como así también el desarrollo competencias informacionales. En este sentido, la biblioteca escolar de la EP N°87 comenzó por desarrollar señalética específica en base a la adaptación realizada sobre el sistema de clasificación CDD con el fin de desarrollar en los usuarios las habilidades necesarias para que estos identifiquen los distintos tipos de documentos en los estantes y a su vez planifica seguir implementando actividades diversas para desarrollar en los usuarios, en especial en los infantiles, las habilidades de información propias de los usuarios autónomos (Figura 7).

Conclusiones
La biblioteca escolar, como espacio informativo y formativo, debe brindar las condiciones necesarias para que todos los usuarios, sin ningún tipo de distinción, puedan acceder de manera autónoma a las colecciones y satisfacer sus demandas de información. Atendiendo a los principios de las Directrices emanadas de la IFLA para la biblioteca escolar y a los ODS postulados en la Agenda 2030 de la Organización de las Naciones Unidas, se entiende que este tipo de biblioteca debe ser necesariamente accesible e inclusiva.
La implementación de sistemas de clasificación en bibliotecas escolares y/o salas infantiles son escasas y/o nulas. Se han evidenciado algunos usos adaptados del sistema CDU en bibliotecas españolas, utilizando el color como principio de clasificación, dando lugar al desarrollo de sistemas de clasificación adaptados para las infancias, como la “margarita cromática o de colores”. No obstante, se observa cierta incompatibilidad en correspondencia con la accesibilidad con relación a la Clase 8 (Literatura).
Las bibliotecas municipales de Villanueva y Geltrú en España han desarrollado una versión propia del sistema CDU con la incorporación de la imagen para salas infantiles. La misma presenta practicidad para ordenar y agrupar los fondos, mantiene la univocidad en la numeración y presenta la temática a través de las ilustraciones. Sin embargo, la condición de reducir al máximo su notación mediante la utilización de sólo dos dígitos ocasiona algunos problemas de aplicación.
Son aún menores los usos adaptados a salas infantiles del sistema CDD. La Dewey Decimal Classification for School Libraries (1986) presenta problemas en su empleo debido a que no existen traducciones, ocasionando ambigüedades en su interpretación. La adaptación infantil de Nicola Baird conocida como Junior Color Code (1994), basada en la versión de Dewey anteriormente mencionada, propone un código que asigna uno o más colores a cada una de las clases lo cual también vuelve ambiguo el modelos. Además, los colores utilizados no se corresponden con los preferidos en otras adaptaciones infantiles de CDU y, en efecto, no están normalizados.
También se ha observado la implementación generalizada del sistema CDD en diferentes tipos de bibliotecas chilenas, todas ellas difieren en la forma de aplicación del código, presentando inconsistencias.
Ahora bien, la biblioteca escolar de la EP N° 87 “Barrio Libertador” se abocó a organizar sus colecciones de forma tal que garantice al máximo el acceso a los recursos e informaciones, bajo condiciones de igualdad, para todos los usuarios de la comunidad educativa. Para ello, adaptó del Sistema CDD, por considerarlo más exhaustivo, completo y accesible a los usuarios, en especial a los infantiles, ya que utiliza nomenclaturas alfanuméricas simples que resultan menos extensas en contraposición con otros sistemas de clasificación como CDU, porque permite distinguir con facilidad los géneros discursivos dentro de la Clase 800 (Literatura), a su vez distingue la Clase 800 (Literatura) de la Clase 400 (Gramática y lenguaje), y además presenta mayor grado de desarrollo en la Clase 300 (Ciencias Sociales) y en la subclase 370 (Educación).
Los objetivos principales de la disposición del Sistema de Clasificación Temática Simplificada denominado CDD para la Educación Primaria son: 1) Fomentar la comprensión de CDD. 2) Facilitar el aprendizaje y utilización del sistema. 3) Permitir el acceso a las colecciones y las informaciones allí contenidas. 4) Conseguir la autonomía de los usuarios infantiles. 5) Simplificar la tarea de ordenación de los fondos documentales.
El punto de partida para el desarrollo del sistema CDD adaptado lo constituyó la tabla simplificada de materias en base al tercer sumario de CDD. En un principio se pretendía reunir temas lo suficientemente generales para no exceder la utilización de los tres dígitos numéricos en su nomenclatura. No obstante, al implementarla resultó necesario abrir la clasificación a números más específicos que abarcan hasta no más de seis dígitos numéricos en muy pocos casos.
El color y la imagen constituyen vías de acceso a la información. Muchos usuarios infantiles pueden no estar alfabetizados y las etiquetas hacen accesibles las colecciones para ellos. Además, incluir una imagen brinda al usuario tres formas distintas de señalización para que puedan buscar y recuperar la información ya sea mediante el código alfanumérico, el color y/o la imagen. En este sentido se corresponde con el primer principio del enfoque DUA al proporcionar múltiples medios de representación de la información para su accesión y aprendizaje del código en los usuarios infantiles.
El proceso de desarrollo del sistema CDD adaptado a bibliotecas escolares de nivel primario puede verse reflejado en distintas etapas: desarrollo de la tabla simplificada de materias, elección de colores y criterios para cada materia, elección de imágenes para las materias/submaterias, diseño y confección de tejuelos para los estantes/recursos, preparación física de los materiales, preparación física de los estantes/recursos, organización de las colecciones: criterios y ubicación en el espacio.
El sistema de clasificación desarrollado requiere necesariamente complementarse con proyectos de formación de usuarios y alfabetización informacional para que pueda ser comprendido y utilizado eficazmente por todos los usuarios, en especial los infantiles.
Agradecimiento
El presente trabajo es resultado de la práctica profesional de la autora realizada durante el año 2023 para iniciar las actividades organizativas y bibliotecológicas de la biblioteca escolar de la EP N° 87 “Barrio Libertador” de General San Martín, la cual fue posible gracias a la inspectora, Licenciada Lelia Cerdá, quien apoyó la iniciativa y acompañó en todo momento las acciones pertinentes llevadas a cabo en el desarrollo de este proyecto.
Referencias
Baird, N. (1994). Setting up and running a School library. VSO.
CAST. (2008). Guía para el Diseño Universal del Aprendizaje (DUA). Versión 1.0. https://www.uco.es/aforac/media/recursos/Diseno_Universal_de_Aprendizaje.pdf
IFLA. (2015). Directrices de la IFLA para la Biblioteca Escolar. https://repository.ifla.org/server/api/core/bitstreams/ba23f105-3fab-4679-a238-ea718498b779/content
Ley 26.917 de 2013. Sistema Nacional de Bibliotecas Escolares y Unidades de Información Educativas. 9 de enero de 2014. D. O. Nº 32.797. https://www.argentina.gob.ar/normativa/nacional/ley-26917-225024
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Notas
Recepción: 06 Agosto 2024
Aprobación: 15 Septiembre 2025
Publicación: 01 Abril 2026